La fiebre por los eventos deportivos y de entretenimiento está colapsando las vialidades de diversas ciudades en el país. Esta ola de visitantes nacionales y extranjeros no solo complica el tránsito, sino que dispara los riesgos al volante, poniendo a prueba tanto a los conductores como a las aseguradoras.
Según datos recientes de Quálitas, la concentración masiva de personas provoca que los reportes de accidentes de tránsito repunten entre 12% y 17%. A la par, los servicios de asistencia vial experimentan un alza de hasta 35%, siendo los más solicitados el arrastre por grúa, el paso de corriente y el abasto de combustible.
Sergio Álvarez, directivo del área de siniestros de la compañía, detalla que este fenómeno obedece al estrés y la prisa. En su afán por llegar a tiempo, los automovilistas acortan distancias y realizan cambios de carril peligrosos. Por su parte, César Girón, especialista en prevención, añade que apartar la vista del camino, aunque sea por unos segundos para revisar el celular, anula la capacidad de reacción del conductor frente a cualquier imprevisto.
Para evitar siniestros, la sugerencia es trazar las rutas con anticipación, verificar el estado mecánico del automóvil y manejar con total concentración frente al volante. Además, resulta indispensable contar con un seguro de cobertura amplia que brinde protección financiera frente a situaciones de robo parcial o percances vehiculares.
Consciente del reto logístico que implica llegar a la zona del siniestro en medio del tráfico pesado, la aseguradora ha implementado el uso de bicicletas eléctricas para sus ajustadores y fomenta el uso de su herramienta de ajuste digital. Estas medidas logran agilizar la atención a los clientes y al mismo tiempo abonan a la sostenibilidad ambiental al reducir las emisiones contaminantes.




