La industria automotriz mexicana cerró 2025 con un desempeño contrastante entre producción, mercado interno y autopartes, en un entorno marcado por volatilidad económica, ajustes globales y cambios en las expectativas de inversión. Sin embargo, los principales organismos del sector coincidieron en que los resultados muestran resiliencia y sientan bases para una recuperación gradual en 2026.
En el marco de su 75 aniversario en México, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) informó que durante 2025 se produjeron 3 millones 953 mil 494 vehículos ligeros, lo que representó una ligera disminución anual de 0.9%. A pesar de ello, el año se posicionó como el segundo mejor en la historia del sector, solo por debajo del récord alcanzado en 2024. Diciembre destacó con un crecimiento de 8.5% frente al mismo mes del año previo, convirtiéndose en el tercer mejor diciembre registrado.
Rogelio Garza Garza, presidente de AMIA, señaló que este comportamiento refleja un ajuste moderado considerando los retos enfrentados durante el año. La producción se concentró principalmente en SUVs, pick-ups y vehículos compactos, que representaron cerca del 94% del total. En exportaciones, la industria cerró con una contracción anual de 2.7%, mientras que Estados Unidos y Canadá concentraron el 90% de los envíos, confirmando la fuerte integración regional. Además, la producción de vehículos eléctricos alcanzó 204 mil 711 unidades, un crecimiento de 20.5% anual.
Por su parte, la Industria Nacional de Autopartes (INA) reportó un fortalecimiento gradual del sector a lo largo de 2025, pese a cerrar el periodo enero-octubre con una contracción acumulada de 3.75%. Julio Galván, gerente de Estudios Económicos de INA, informó que en octubre se alcanzó el mayor nivel mensual de producción del año, con un valor de 10 mil 573 millones de dólares. En el acumulado, la producción sumó 99 mil 816 millones de dólares, mostrando una recuperación progresiva conforme mejoró el comportamiento de la industria automotriz en Estados Unidos.
Galván destacó que México se consolidó como el principal proveedor de autopartes para Estados Unidos, con una participación récord de 43.8% en el periodo enero-octubre y un máximo histórico mensual de 46.25% en octubre. Las autopartes eléctricas, transmisiones y componentes para motor encabezaron la producción nacional, mientras que Coahuila, Guanajuato y Chihuahua concentraron más de la mitad del valor generado.
En contraste, el mercado interno de vehículos ligeros mostró un desempeño sobresaliente. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) reportó un récord histórico de ventas en 2025. Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de AMDA, informó que se comercializaron oficialmente 1 millón 524 mil 638 unidades, un crecimiento anual de 1.4%. No obstante, al integrar datos de marcas no reportadas al INEGI, el mercado total superó 1 millón 626 mil unidades, lo que representa un crecimiento real cercano al 5%.
Rosales explicó que este resultado se logró pese a un contexto de bajo crecimiento económico, apoyado por una fuerte competencia, condiciones favorables de financiamiento y precios de los vehículos por debajo de la inflación. Los vehículos de usos múltiples consolidaron su liderazgo con 41.7% de participación, mientras que los vehículos electrificados ya representan entre 14% y 15% del mercado total.
De cara a 2026, las tres asociaciones coincidieron en que el sector enfrentará un año clave. AMIA anticipa retos de consolidación industrial; INA prevé una recuperación gradual de autopartes conforme se fortalezca la demanda en Norteamérica; y AMDA estima un crecimiento del mercado interno cercano al 2%, con potencial de mejora si el entorno económico y comercial se estabiliza. En conjunto, el sector automotriz mexicano inicia 2026 con cautela, pero con fundamentos sólidos para sostener su papel estratégico en la economía nacional.







