Con la llegada de la temporada de lluvias, conducir bajo condiciones de baja visibilidad, inundaciones y carreteras húmedas se convierte en parte de la rutina diaria de miles de conductores en la ciudad. En este escenario, 1 de los elementos de seguridad más importantes del vehículo y muchas veces menos revisados son las llantas. Durante los meses de mayor precipitación, su estado juega un papel determinante para mantener la tracción, el control y la estabilidad de la unidad, especialmente ante riesgos como derrapes o el hidroplaneo, que ocurre cuando las cubiertas pierden temporalmente contacto con el asfalto debido a una delgada capa de agua.
Alejandro Villafuerte, coordinador de ingeniería de calidad del mercado para Bridgestone Centroamérica, explicó que los neumáticos representan el único punto de contacto entre el automóvil y la carretera. Por este motivo, su condición física cobra una relevancia crítica durante el periodo pluvial, ya que el desgaste excesivo o una presión inadecuada comprometen gravemente la adherencia y elevan el peligro al transitar por superficies mojadas.
Existen aspectos esenciales que se deben examinar exhaustivamente antes de emprender cualquier viaje por carretera. El primero de ellos es la profundidad de la banda de rodamiento, cuyo diseño permite evacuar el agua eficientemente; si hay un desgaste avanzado, se reduce la sujeción al pavimento. Asimismo, es necesario verificar que la presión de inflado sea la correcta para no afectar el frenado y la estabilidad, además de buscar daños visibles, deformaciones o desgastes irregulares que avisen sobre la urgencia de un reemplazo o mantenimiento preventivo.
Para mitigar la posibilidad de sufrir un percance por hidroplaneo u otros incidentes, los especialistas aconsejan disminuir la velocidad de manera preventiva en zonas con acumulación de líquido y mantener una distancia mayor con respecto a otros vehículos para garantizar un tiempo de reacción oportuno. De igual forma, se deben evitar los frenazos bruscos o los movimientos repentinos del volante, realizando rotaciones periódicas de las piezas según las pautas del fabricante. En caso de experimentar una pérdida momentánea de tracción, se sugiere retirar suavemente el pie del acelerador y sostener firmemente la dirección sin dar volantazos hasta recuperar el control.
El especialista concluyó recordando que si bien es indispensable revisar los frenos, las luces y las escobillas limpiaparabrisas, rodar con neumáticos óptimos destaca como una de las acciones primordiales para salvaguardar vidas en esta época. Con estas recomendaciones, Bridgestone refrenda su meta de aportar a una movilidad segura y sustentable, guiada por su estrategia global corporativa Bridgestone E8 Commitment, compuesta por 8 valores fundamentales denominados Energy, Ecology, Efficiency, Extension, Economy, Emotion, Ease y Empowerment.




