La transición hacia la electromovilidad en el transporte de carga en México está experimentando un cambio significativo en la toma de decisiones empresariales. En lugar de sustituir flotas completas desde el primer día, BYD Trucks México señala que cada vez más organizaciones optan por proyectos piloto que comienzan con una sola unidad, lo que permite evaluar el rendimiento operativo y validar el costo total de propiedad antes de realizar grandes inversiones.
Este enfoque responde a la necesidad de analizar variables determinantes como el costo por kilómetro, el consumo de energía, la infraestructura de carga y los tiempos de mantenimiento. A nivel global, la Agencia Internacional de Energía reporta que la venta de camiones eléctricos creció casi un 80 por ciento en el último año, impulsada precisamente por la optimización del costo total de propiedad. Al respecto, el Consejo Internacional de Transporte Limpio destaca que medir la rentabilidad real de los vehículos será el factor decisivo para electrificar el sector durante esta década.
Oscar Zubiría, director comercial de BYD Trucks México, explica que los clientes buscan incorporar tecnología limpia minimizando los riesgos financieros y operacionales, por lo que las pruebas piloto permiten tomar decisiones sustentadas en datos propios recopilados en rutas reales. Para la compañía, electrificar el transporte pesado ha dejado de ser únicamente un compromiso ambiental para convertirse en un pilar fundamental de eficiencia, productividad y rentabilidad logística en el país.




