Durante el décimo mes del año la producción alcanzó las 326 mil 876 unidades, lo cual representó una caída del 1%, según informó Eduardo Solís; presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
Precisó que lo anterior fue resultado de algunos paros técnicos hechos por ciertas armadoras para modificar sus líneas de productos o modelos, por lo cual no considera que marque ninguna tendencia; dado que al final del año la producción alcanzará cifras históricas.
En el acumulado el crecimiento es del 5.6% para alcanzar una cifra récord de dos millones 879 mil 797 unidades.
Respecto a la exportación, el directivo reportó que en octubre se registró una reducción de 4.7%, al pasar de 257 mil 372 unidades a 245 mil 224 vehículos; lo cual respondió a la tendencia de mercados donde se encuentran cambiando de productos.
Contrariamente, en el acumulado se observó un crecimiento del 5.4% lo cual representó un nivel récord histórico.
Solís confirmó que Estados Unidos continúa siendo el principal destino de exportación con el 71.7% en el periodo enero-octubre. Como segundo destino se tuvo a Canadá con el 10.8%, y en tercer lugar, Alemania con el 3.5%, Colombia, Chile y Perú destacan como los países latinoamericanos hacia los cuales se han incrementado las exportaciones.
Europa creció 49% en el acumulado y 15% al mes de octubre. Latinoamérica también avanzó 38.3% en octubre mientras que en el acumulado mantuvo una caída del 5.3%.
Al hablar de la balanza comercial, dijo que ésta continúa siendo superavitaria al alcanzar en el periodo de enero a agosto una cifra de 35 mil 332 millones de dólares positivos, 11.1% mayor en comparación al mismo periodo del año anterior.
Solís destacó que la caída en la importación de autos usados está generando un impacto en las ventas de autos nuevos, reflejándose principalmente en los estados del norte del país.
“Si bien este mes tuvo un pequeño repunte en este rubro, es por compararlo contra un septiembre atípicamente bajo en el año pasado, cuando se impuso un documento expedido por el gobierno de los Estados Unidos para importar de manera definitiva vehículos, generando una caída brutal en las importaciones”.
El representan de la AMIA reconoció el esfuerzo realizado por la Secretaria de Hacienda y la de Economía, quienes, dijo, “están empeñadas en no permitir la entrada de esta basura vehicular que tanto habían afectado la venta de autos nuevos en México”.




