Cuando Lamborghini presentó el Revuelto SV —su V12 híbrido más rápido de la historia, 345 km/h, 0-100 en 2.4 segundos— necesitaba un zapato a la altura. Bridgestone respondió con el Potenza Race R, un semi-slick que lleva el ADN de la pista a la calle sin renunciar a la homologación. El compuesto nace de la competición, la banda de rodadura es más agresiva que la del Potenza Race y el agarre en seco aparece casi al instante: calienta rápido, mantiene el nivel vuelta tras vuelta y devuelve al conductor una precisión de dirección que se siente en las yemas de los dedos.
La alianza no es de hoy: seis años, Huracán STO, Revuelto, Temerario, Fenomeno y ahora este Super Veloce. Para el SV, Bridgestone tejió una gama completa: Potenza Race R para track days, Potenza Sport con tecnología Run Flat (hasta 80 km/h sin aire) para el día a día y Blizzak LM005 a medida para que el invierno no pare al toro. Las cuatro medidas —265/35 ZR20 delante y 345/30 ZR21 detrás— salen de la fábrica italiana y lucen el escudo de Lamborghini en el flanco.
Detrás del rendimiento está Virtual Tyre Development, la simulación propietaria que recorta hasta un 60 % el uso de materia prima y emisiones de CO? en la fase de desarrollo. Adrien Thormann, director de Equipo Original de Bridgestone Europa, lo resume: el Revuelto SV es el escaparate perfecto para demostrar hasta dónde llega el Race R. Alessandro Farmeschi, responsable de producto en Lamborghini, cierra el círculo: cada detalle del coche se optimizó para el límite, y el neumático es el último eslabón que lo hace posible.







