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Especialistas de DHL Supply Chain analizan impacto del COVID-19 en cadena de suministro

Retos como la incertidumbre en la demanda, comportamiento de los consumidores y escasez en el suministro, fueron algunos de los temas que especialistas de DHL Supply Chain analizaron en el seminario web, cuyo tema central fue el impacto del COVID-19 en la cadena de suministro.

Presentado por DHL Resilience360, plataforma de software de gestión de riesgos de la cadena de suministro que ayuda a predecir, evaluar y mitigar el riesgo de interrupciones de la cadena de suministro, el seminario contó con la participación de cuatro directivos de la compañía quienes compartieron sus puntos de vista.

Tobias Larsson, fundador y CEO de Resilience360; Frank Vorrath, vicepresidente de Servicio de Entregas de Gartner Supply Chain; Shehrina Kamal, directora de Producto de Monitoreo de Riesgos de Resilience360; y Tim Yu, analista  de Monitoreo de Riesgos de Resilience360, detallaron la situación actual de la cadena de suministro y el impacto que el COVID-19 ha tenido en ella. 

Frank Vorrath reconoció que nunca habían estado tan ocupados en Resilience360 en el análisis de la cadena de suministro, pues los cambios significativos en las redes de transporte globales, así como las capacidades de producción y el cierre de actividades han afectado a toda la cadena.

El directivo comentó que, así como con la pandemia del COVID-19 es importante presionar para disminuir la curva de infectados, también cobra relevancia bajar la curva de interrupciones de la cadena de suministro; pero además, hay que seguir de cerca algunos cambios en industrias particulares, como en la de productos médicos, cuya demanda ha aumentado hasta en 800 por ciento.

“Otro cuello de botella -continuó- es cuando se observa la capacidad; nos estamos moviendo a un entorno de riesgo desde una posición de liquidez y efectivo para ciertas compañías, eso también está relacionado con un mayor riesgo financiero”; aunque también identificó oportunidades: “Nuestros conocimientos y análisis, así como la investigación global, nos permiten identificar que veremos una mayor participación de las cadenas de suministro en el futuro; también vemos que el entorno se está moviendo más como un entorno táctico”.

Vorrath indicó que otro de los grandes retos en este momento es el efectivo que se está convirtiendo en clave para que las empresas sobrevivan, y agregó: “Probablemente ya veamos ciertas regiones que se están moviendo hacia la recuperación, mientras que tal vez en Europa y en Estados Unidos estamos en medio de la crisis”.

Referente al transporte, Frank Vorrath recordó que existen “cuellos de botella” en Europa, debido al cierre de las fronteras, embotellamientos, condiciones laborales y cancelaciones de vuelos, lo que enrarece la capacidad. “Pero nuevamente aquí el mensaje clave es que también una interrupción puede representar una oportunidad si se puede capturar y tener su planificación, no solo a corto plazo, sino también a mediano y largo plazo”.

El directivo recomendó centrarse en los planes de recuperación: “Piense, en cuanto salga de esto, que lo que debe hacer es no es solo manejar la crisis. ¿Qué tiene que hacer cuando vuelva a subir? ¿qué necesita tener en su lugar para poder hacerlo? Piense en los supuestos clave, en el lado del proveedor, pero también en el lado de la demanda. Piense en sus canales y en sus clientes clave y cómo puede incorporar a sus proveedores de servicios, de logística o a sus actores estratégicos clave cuando mueven sus productos, piense en las reglas de su negocio que todavía son válidas”.

Por su parte, Shehrina Kamal, ofreció algunas actualizaciones sobre las medidas que se están tomando alrededor de los bloqueos mundiales y las interrupciones asociadas: “Quiero mencionar un par de ejemplos muy relevantes de lo que está sucediendo en todo el mundo, como en India, donde hay un bloqueo nacional efectivo desde el 24 de marzo hasta el 14 de abril, que está afectando nuestros envíos entrantes y salientes y, como resultado, aeropuertos, puertos marítimos y terminales ferroviarias están todos cerrados”.

“Estamos viendo que solo los vehículos y trenes que transportan bienes y suministros esenciales están siendo exentos; además, todos los vuelos nacionales han sido cancelados y la prohibición de vuelos internacionales se ha extendido hasta el 14 de abril, lo que hace que el movimiento de carga dentro y fuera del país sea un desafío continuo”.

Otro caso es el de Vietnam, que ha decretado un alejamiento social obligatorio de 15 días desde el primero de abril. Indonesia también declaró el estado de emergencia el 31 de marzo, pero el bloqueo nacional no se ha impuesto. Por lo tanto, estos dos países no llegaron a referirse oficialmente a sus medidas, ya que los bloqueos de facto están tomando medidas restrictivas.

“En España, sectores específicos que habían sido afectados por las medidas iniciales bajo el estado de emergencia, ahora han recibido la orden de suspender el trabajo hasta el 9 de abril, incluidas todas las empresas manufactureras no esenciales, como automotriz y construcción, así como empresas cuyas actividades no están directamente relacionadas con la atención de la salud, suministros de alimentos, seguridad del estado y transporte público”, añadió Kamal.

En su oportunidad, el analista Tim Yu ofreció una actualización sobre la situación de la carga aérea y marítima; dijo que, en términos de operaciones de carga, ha habido una disminución del 22 por ciento en comparación con el año pasado, además, ya no hay una diferencia significativa entre la capacidad dentro y fuera de Asia, así como dentro y fuera de otras regiones para la mayoría de las rutas comerciales.

“Estamos viendo -aseguró- una disminución de la capacidad global de carga. La capacidad global de carga es el 35 por ciento de lo que era en enero y sigue disminuyendo. Todo debido a cancelaciones sostenidas de vuelos y fronteras cerradas”.

“En China -continuó- hemos visto una fuerte presión en la capacidad de carga aérea de salida, en medio del reinicio de la producción industrial en ese país; también hemos tenido cancelaciones de vuelos por lo que en las últimas semanas, las autoridades de aviación en China han restringido a las aerolíneas nacionales a solo volar una ruta a la semana y dos desde China a todos los demás países”.

También se ha visto cómo continúan las restricciones de capacidad de entrada de Europa, América y el Medio Oriente, ya que todas las regiones han reducido las operaciones de pasajeros a China y también en la India.

El especialista agregó que, con respecto a los impactos en las operaciones portuarias, en el actual período de la pandemia del COVID-19, “una tendencia a destacar es que los trabajadores amenazan con huelga o no se presentan a trabajar debido a las malas condiciones sanitarias, este es particularmente el caso del puerto de Nápoles en Italia, donde los trabajadores tienen ausencias debido a los temores sobre la propagación del COVID-19”

“También hemos visto restricciones de emergencia y controles fronterizos a nivel mundial, que conducen a mayores tiempos de espera y, todo esto, se produce en el contexto de las operaciones de los puertos chino que vuelven a la normalidad, mientras que el resto del mundo, en particular Europa, está luchando para hacer frente al COVID-19”, concluyó Tim Yu.