En un sector donde la maquinaria pesada suele llegar del extranjero, MTM ha demostrado que el ingenio mexicano no solo compite, sino que lidera. Al celebrar 45 años de historia, esta empresa cien por ciento nacional se consolida como un gigante de la industria, controlando el 35% del mercado de compactadores de residuos y el 20% de la fabricación de revolvedoras de concreto en el país. Lo que inició en 1981 como un proyecto ambicioso, hoy es una realidad industrial que da empleo a más de 300 especialistas en sus plantas estratégicas de Puebla y Monterrey.
La clave de su permanencia ha sido la capacidad de evolucionar junto a las exigencias globales. Mientras muchas industrias se enfrentan a la incertidumbre, MTM aprovecha el impulso del nearshoring para exportar tecnología y manufactura de alto nivel hacia Estados Unidos y diversos países de Latinoamérica. Su trayectoria es una prueba de que la precisión y la calidad pueden nacer en casa, permitiendo que la construcción y la gestión de residuos en la región dependan cada vez menos de las importaciones y más del talento local.
Hace cuatro décadas fabricar en México era una apuesta de valientes; hoy, para MTM, es una demostración de maestría técnica que cumple con los estándares más exigentes del mundo. Con casi medio siglo de experiencia, la firma reafirma que la manufactura nacional tiene la fuerza necesaria para mover las cadenas de suministro de toda Norteamérica, apostando siempre por la innovación y el desarrollo de talento especializado en suelo mexicano.




