En México, el robo de vehículos se ha vuelto cada vez más sofisticado. Muchos grupos delictivos saben cómo anular sistemas de rastreo tradicionales en pocos minutos mediante inhibidores de señal o al ocultar las unidades en lugares donde el GPS pierde efectividad. En este contexto, la diferencia ya no está solo en rastrear, sino en mantener la capacidad de localización cuando otros sistemas dejan de funcionar.
LoJack, empresa especializada en inteligencia para la prevención, búsqueda y recuperación de vehículos robados, opera bajo un enfoque distinto. Su tecnología se basa en radiofrecuencia, lo que permite localizar vehículos incluso cuando han sido escondidos de forma deliberada, convirtiéndose en una herramienta difícil de bloquear o evadir. A ello se suma la instalación discreta del dispositivo, que complica su detección.
El momento clave ocurre durante la recuperación. Ante el reporte de robo, LoJack activa un protocolo integral que coordina su Centro de Monitoreo con autoridades y aseguradoras para maximizar la localización de la unidad. A través de la tecnología instalada, se despliegan acciones de rastreo y recuperación en campo. La compañía recuerda la importancia de reportar el robo lo antes posible para aumentar la efectividad de la recuperación.
Este modelo de colaboración va más allá del monitoreo. En México, LoJack mantiene esquemas de cooperación tecnológica con instancias de seguridad pública, integrando la señal del sistema a operativos en campo y fortaleciendo la coordinación durante las labores de recuperación, lo que se traduce en acciones más precisas y mayores probabilidades de éxito.
La relevancia de estas soluciones se entiende al observar el contexto nacional. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, entre julio de 2024 y junio de 2025 se registraron 60,625 robos de vehículos asegurados en el país, un promedio de 166 unidades diarias. Más del 57 por ciento de estos robos se cometieron con violencia, concentrándose principalmente en Estado de México, Jalisco y Ciudad de México.
En este escenario, la tecnología se complementa con procesos sólidos. En LoJack México, cada instalación se realiza bajo protocolos de calidad y por técnicos certificados, asegurando un funcionamiento óptimo sin afectar la operación del vehículo. La combinación de radiofrecuencia, GPS y monitoreo permite una reacción inmediata ante un evento de robo, respaldada por coordinación constante con autoridades.
Este enfoque fue reforzado en 2025, cuando LoJack México obtuvo la certificación ISO 9001:2015 por su Sistema de Gestión de Calidad, avalando sus procesos de comercialización, instalación y provisión de servicios de rastreo de activos.
En un país donde el robo de vehículos evoluciona, la diferencia no está solo en la tecnología, sino en cómo se articula con procesos y colaboración institucional. La experiencia de LoJack en México muestra que, cuando la innovación y la coordinación trabajan juntas, es posible reducir el margen de acción del delito y aumentar de forma real las probabilidades de recuperación.




