Cuando Nissan abrió su propia universidad en 2016, la apuesta parecía arriesgada: una corporativa, dual, pensada para formar el talento que la industria no encontraba en el mercado. Una década después, los números hablan solos: 560 egresados, 415 estudiantes activos, 86 docentes, seis programas y, hoy, la primera generación de Ingeniería Industrial Automotriz cruzando el estrado junto a técnicos en Mantenimiento y Gestión de la Calidad. En total, 125 nuevos profesionistas que ya trabajan en planta, en proveedores o en las áreas de calidad que sostienen la competitividad mexicana.
La ceremonia reunió a Francisco Rangel, del Instituto de Educación de Aguascalientes; Oswaldo Noriega, director senior de Aseguramiento de Calidad e Ingeniería de Producción Vehicular; Germán Alvado, subdirector de Nissan Production Way; y Claudia Gutiérrez, al frente del Global Training Center Americas y de la propia universidad. Todos coincidieron: el modelo dual —aula y piso de fábrica simultáneos— rompe la brecha entre teoría y práctica que tantos ingenieros llegan a sufrir en su primer empleo.
Héctor Ornelas, gerente junior de Aseguramiento de Calidad Pintura en la planta A1 y flamante ingeniero industrial automotriz, lo resumió con la claridad de quien ya usa el título: «Esto no es el final, es el comienzo. Aprendí a pensar fuera de la caja, enfocarme en el cliente y mantener visión estratégica de la calidad. Esa oportunidad me abrió puertas y me permite compartir lo aprendido con mi equipo». Su caso no es excepción: la universidad también fue acreditada por CONOCER como Entidad de Certificación y Evaluación de Competencias Laborales, y mediante sellos como ACL y NPQP ha certificado a más de 1,260 profesionales y 545 proveedores, elevando el estándar de toda la cadena de valor.
Claudia Gutiérrez pone el acento en el «por qué» de origen: «Nació por el crecimiento acelerado de la industria y la necesidad de talento especializado para garantizar calidad. Hoy beneficia a colaboradores y proveedores, y al final México es uno solo; para seguir siendo referente de manufactura debemos ser más competitivos cada día». La hoja de ruta siguiente ya está trazada: electromovilidad, movilidad inteligente y manufactura avanzada, alineadas con la visión de Nissan para Américas. Desde el aula que huele a pintura fresca y acero, la universidad corporativa sigue formando a los «ingenieros de la emoción» que liderarán la movilidad del mañana.






