Durante junio, el mercado automotor mexicano registró su tercer mes consecutivo con resultados negativos en 2025, con una caída del 5.99% respecto al mismo mes del año anterior, al comercializarse 116 mil 62 unidades, es decir, 7 mil 329 menos, informó Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
El comportamiento por segmentos fue dispar: mientras los camiones ligeros crecieron 6.3% con 21 mil 988 unidades, los vehículos de lujo también repuntaron 21.1% (2 mil 545 unidades) y los camiones pesados avanzaron un notable 91.6% (479 unidades), otros segmentos retrocedieron significativamente. Los compactos cayeron 14.2%, los subcompactos 12.8%, los de usos múltiples 4.9% y los deportivos 20.7%.
En el acumulado enero-junio, el mercado sumó 709 mil 344 vehículos ligeros colocados, 1,774 menos que en el mismo periodo de 2024, lo que representa una baja marginal de 0.2%. Tres segmentos mantuvieron cifras positivas en el semestre: subcompactos (+1.6%), camiones ligeros (+2.6%) y camiones pesados (+26%). Por el contrario, compactos (-3.7%), autos de lujo (-2.9%), deportivos (-6.9%) y vehículos de usos múltiples (-0.7%) registraron contracciones.

Rosales detalló que las pickups establecieron récords de venta tanto en junio como en el primer semestre. En cuanto a participación de mercado, los vehículos de usos múltiples lideran con 40.5%, seguidos por subcompactos (20.9%), compactos (18%), camiones ligeros (17.9%), autos de lujo (1.9%) y deportivos (0.6%).
Comparado con mayo de este mismo año, las ventas de junio retrocedieron 3.2%, con 3 mil 897 unidades menos. Y frente al primer semestre de 2019, aún se observa un incremento del 10.7%; en junio únicamente, el avance frente al mismo mes prepandemia fue de 8.7%.
Las ventas anualizadas (julio 2024–junio 2025) sumaron 1 millón 441 mil 635 unidades. Sin embargo, se ha presentado una tendencia a la baja en los últimos tres meses, lo que indica una fase de estancamiento esperada en las proyecciones de la AMDA. Este comportamiento refleja una desaceleración económica más amplia en el país, que ha impactado directamente la demanda de vehículos.

Indicadores de consumo como la disposición para adquirir bienes duraderos también bajaron 3.8% anual y 7.4% mensual en junio; mientras que la intención de compra de autos cayó 15.6% frente a junio 2024 y 13.3% contra mayo.
En cuanto a precios, los vehículos mostraron un crecimiento anual de apenas 0.3% en junio, muy por debajo de la inflación general (4.51%), reflejando una clara desaceleración de la demanda, sobreoferta en inventarios y estrategias agresivas de descuentos por parte de las armadoras y distribuidores.
Respecto a importaciones, los vehículos nuevos provenientes de China representaron el 18.6% del total, y aquellos exclusivamente de marcas chinas ocuparon el 8.2%.
Los autos híbridos y eléctricos también ganan terreno: en el primer semestre se vendieron 65 mil 950 unidades electrificadas, un alza del 22% interanual, con una participación del 9.3%.

En financiamiento, entre enero y mayo se colocaron 359 mil 698 unidades a crédito, un alza del 2.5%. De éstas, el 79.15% fue financiado por las marcas, 19.58% por bancos y 1.28% mediante autofinanciamiento.
Por marcas, el top 10 lo encabeza Nissan (18.1%), seguida por Chevrolet (12.4%), Volkswagen (9.1%), Toyota (8.5%), Kia (7.5%), Mazda (7%), Chrysler (4.2%), Ford (3.6%), Hyundai (3.6%) y AMG (3.3%).
Finalmente, Rosales advirtió que el escenario de crecimiento del 1.1% para este 2025 comienza a verse menos probable. La AMDA proyecta como escenario más factible una disminución del 0.4% anual, cerrando el año con 1 millón 490 mil 983 unidades comercializadas.




