Con el objetivo de fortalecer la confianza de los usuarios, generar oportunidades laborales y contribuir a la reconstrucción del tejido social, Grupo CISA puso en marcha un programa para formar mujeres de Xochimilco como operadoras de transporte público en la empresa Zonal Xochimilco (ZOXO).
La iniciativa está inspirada en la experiencia de La Rolita, la operadora distrital de transporte de Bogotá, Colombia, reconocida por integrar a mujeres sin experiencia previa como conductoras profesionales. Sin embargo, el proyecto fue adaptado a las necesidades y características de la comunidad de Xochimilco y Santiago Tulyehualco.
De acuerdo con Grupo CISA, el programa busca atender uno de los principales retos que enfrenta el sector: la escasez de operadores. Para ello, se abrió un proceso de capacitación dirigido a mujeres de la propia comunidad, incluso sin experiencia previa al volante de unidades de transporte público.
Óscar Guzmán Pedroza, gerente general de ZOXO, explicó que la incorporación de mujeres responde a la intención de construir un modelo de movilidad más cercano a los usuarios. “Queremos incorporar mujeres conductoras porque son parte de la comunidad a la que servimos y pueden generar una mayor cercanía y confianza con nuestros usuarios”, señaló.
Las participantes provienen de distintos perfiles. Algunas ya colaboraban en la empresa desempeñando funciones como lavado de autobuses o monitoreo, mientras que otras llegaron mediante ferias de empleo interesadas en aprender un nuevo oficio.
Una de ellas es Adriana Olivera Amador, quien comenzó trabajando en el área de lavado de unidades y actualmente conduce un autobús tras recibir capacitación por parte de la empresa.
Por su parte, Brenda Noelia Prado Martínez, quien anteriormente laboraba en monitoreo, destacó que convertirse en conductora representa una oportunidad de crecimiento personal y un ejemplo para su hijo.
Además de incrementar el número de operadoras, el programa pretende fortalecer la relación entre los usuarios y quienes prestan el servicio, al contar con conductoras que conocen las necesidades y la realidad de la comunidad donde trabajan.
La iniciativa surge a partir del intercambio de experiencias realizado durante el Congreso Internacional de Transporte (CIT), donde el caso de La Rolita fue presentado como un ejemplo de innovación social aplicada a la movilidad urbana. El modelo colombiano demostró que es posible atender problemas de transporte mientras se generan oportunidades de empleo, inclusión social y fortalecimiento comunitario.
Con este proyecto, Grupo CISA reafirma su compromiso de impulsar una movilidad centrada en las personas, promoviendo la inclusión laboral, la seguridad y el desarrollo de comunidades más fuertes mediante un transporte público más cercano, humano y confiable.





