Actualmente existe una tendencia de crecimiento del sector de vehículos eléctricos en México, principalmente de autos particulares, a la vez que fabricantes tienen planes de expansión en sus plantas en el país, además de inversiones para hacer realidad un futuro ya no lejano para el que están llegando nuevos competidores para abrir la oferta en el país.
Si bien el impacto está siendo notable en los autos eléctricos, es preciso considerar también al sector ferroviario en el que se encuentran ya opciones eléctricas que facilitan la movilidad de miles de pasajeros todos los días y que es una industria en crecimiento que puede llevar a incrementar la productividad del país a mediano y largo plazo.
En México el uso de trenes eléctricos inició en 1900 con el uso de tranvías; actualmente existen líneas con trenes eléctricos como el Tren Suburbano de la Zona Metropolitana del Valle de México, el Tren Ligero que opera en el sur de la ciudad y el Tren Ligero Líneas 1, 2 y 3 de Guadalajara. Hoy en día, el país continúa trabajando en el desarrollo de nuevas líneas involucrando esta tecnología como el Tren Interurbano México-Toluca y el tren eléctrico de Monterrey, Nuevo León.
Entre las ventajas que ofrece este tipo de transporte está la reducción de tiempo de traslado y bajo costo, así como contribuir en los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 pactados por la ONU. Así mismo, se trabaja por una cultura de movilidad sustentable porque se tiene una reducción de la huella de carbono (CO2), realizando una transformación en el uso de las energías verdes.
Sin embargo, México aún tiene retos por superar en cuanto a trenes eléctricos. A decir de Alan Domínguez, inspector en Seguridad Ferroviara de TÜV Rheinland México, “para que el número de vehículos eléctricos y en específico el de trenes eléctricos en el país aumente, es preciso incrementar la adaptabilidad del país en cuatro elementos fundamentales: la infraestructura necesaria; considerar una reducción en los costos de adquisición para el sector público; así como generar normativas e incentivar la profesionalización del talento en aspectos técnicos”.
México tiene un gran desafío por delante para adaptarse ante el crecimiento que se verá reflejado en los próximos años, ya que PwC estima que para 2025 los vehículos eléctricos representarán el 14% de las ventas anuales de vehículos nuevos en Europa y China. Lo que representa que en pocos años se deben mejorar varios aspectos que permitirán al sector público implementar en mayor cantidad los vehículos eléctricos.
Algunas de las ventajas comprobadas del uso de estos vehículos son la eficiencia de su funcionamiento, “aproximadamente más del 90% de la energía que consumen se convierte en movimiento, lo que supone una eficiencia energética superior al térmico e incluso al híbrido, pues un motor de gasolina puede llegar al 25% de su rendimiento y el de diésel al 40%, el resto de su eficiencia se desprende en forma de calor”, señaló Domínguez.
Regular y educar para crecer el sector eléctrico
Para ayudar a sortear los grandes retos de infraestructura, costos y funcionamiento del sector de trenes eléctricos en el país se requiere promover el uso de normativas con relación a la seguridad donde se consideren a los trenes eléctrico, ya que actualmente no se les toma en cuenta.
Además, “la especialización del talento humano nos ayudará a adaptarnos más rápido a la tendencia mundial de los vehículos eléctricos particulares y públicos. Si desde la formación universitaria se promueven planes y programas de estudio en materia ferroviaria, las próximas generaciones podrán formar parte de la transformación de la movilidad del país a partir del diseño, fabribación e implementación de estos sistemas, lo que indudablemente llevará al país a formar parte del futuro eléctrico”, concluyó Alan Domínguez.




