Nissan Motor anunció desde Yokohama sus resultados financieros del primer trimestre del año fiscal 2026, destacando un firme retorno a la rentabilidad. La compañía alcanzó una utilidad operativa consolidada de 77.9 mil millones de yenes, superando las pérdidas del periodo anterior por 157 mil millones. Durante este lapso, las ventas globales llegaron a 701 mil unidades, mientras que los ingresos netos consolidados aumentaron a 2.964 billones de yenes, impulsados por reducciones en costos de manufactura, una gestión eficiente y un tipo de cambio favorable de 160 yenes por dólar. La utilidad neta también volvió a terreno positivo situándose en 3.8 mil millones de yenes.
Este desempeño responde a la rigurosa ejecución del plan estratégico Re:Nissan, el cual generó ahorros adicionales por 60 mil millones de yenes en costos variables y eficiencias en áreas clave como producción y compras. A nivel regional, la empresa mostró un sólido crecimiento en Estados Unidos, con ventas al alza del 10 por ciento, y signos de recuperación en Japón impulsados por los nuevos modelos Kicks y Elgrand. No obstante, ante la volatilidad del mercado en China e incertidumbres geopolíticas en Medio Oriente, la marca ajustó su previsión de ventas anuales de 3.3 a 3.15 millones de vehículos.
A pesar de este ajuste en volumen, Nissan reafirmó su perspectiva financiera anual proyectando una utilidad operativa de 200 mil millones de yenes para el ejercicio 2026. Iván Espinosa, presidente y CEO de Nissan, enfatizó que la compañía mantendrá una dirección clara para adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado, optimizar la estructura de costos y fortalecer su competitividad y rentabilidad a largo plazo.




