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Scania y carroceros aconsejan cómo cuidar los autobuses parados por la contingencia

A raíz de la disminución del transporte de pasajeros, especialmente del transporte turístico por la pandemia del COVID-19, muchos autobuses están parados, detenidos en los estacionamientos o en los talleres de las empresas; por esa razón, Scania organizó un webinar en el que ofreció consejos para el cuidado de las unidades.

En conjunto con sus socios comerciales, los carroceros Ayco, Beccar, Irizar y Marcopolo, Scania expuso los cuidados técnicos y de limpieza que requiere un autobús para que al volver  a la actividad, tenga las condiciones óptimas para su funcionamiento.

“El objetivo de esta presentación será que conozcan el cuidado que le podemos dar en estos tiempos”, dijo Alan Zajari López García, coordinador de Garantías y Calidad de Campo de Scania México, quien estableció que las recomendaciones que ofrecen son válidas para unidades paradas un máximo de seis meses.

López García comentó que debe considerarse el encender el motor y verificar que tenga la temperatura correcta, que es de 80 grados, “una vez que se haya alcanzado esta temperatura, apagar el motor y lubricar el chasis”, dijo.

El especialista en mantenimiento destacó la importancia de lubricar el chasis “antes de quedar en resguardo el vehículo para asegurarnos, al momento de activarlo, no tengan ningún problema debido a falta de lubricación”.

Otro punto a verificar es el combustible, el directivo recomendó que debe estar completamente lleno para evitar la condensación dentro de los tanques, además de que advirtió que no es recomendable que el tanque tenga biodiesel, “ya que esto con el paso del tiempo dañaría y ocasionaría problemas en el sistema de inyección”.

Una vez completados los pasos anteriores, lo siguiente es purgar los depósitos de aire, los que tienen que estar completamente vacíos; así como cubrir los tubos de entrada y salida del motor con bolsas para evitar que entre tierra o polvo; y desmontar las baterías o, en su defecto, simplemente desconectar el polo negativo. Ello no las afectaría, aunque un voltaje mayor o menor al permitido sí podría dañar las computadoras.

Un elemento importante a considerar es la ubicación que tendrá el autobús en confinamiento, lo ideal sería que cuente con un espacio cerrado, protegido de la luz solar y de la lluvia; además, la suspensión deberá a nivel de la conducción.

Alan Zajari López indicó que las acciones deberán realizarse cada tres días con el objetivo de que se esté cargando la batería y para que todos los sistemas de circulación, tanto refrigerante y aceites, estén trabajando, pues si se dejan apagadas las unidades mucho tiempo puede haber problemas.

“Después de apagar el vehículo las baterías deberán desconectarse para asegurarnos que la unidad quede completamente sin voltaje y que ningún dispositivo quede conectado; al igual hay, que repetir la acción, drenar después los depósitos de aire y revisar la presión de los neumáticos. Una vez que se haga todo esto es necesario volver a cerrar las tuberías tanto de entrada como de salida y de escape del motor para evitar que estén a la intemperie”.

Tocó el turno entonces a los representantes de las empresas carroceras, que en este caso fueron: Yael Ramírez de Ayco, Arturo Torres de Beccar, Mario Núñez de Irizar y Sergio Estrada de Marcolpolo, quienes coincidieron que, en el tema de la carrocería, los cuidados son básicamente de limpieza.

Los directivos recomendaron encender el aire acondicionado después de que el autobús esté parado por periodos prolongados, ello con la finalidad de lubricar los sellos del compresor, así como para que circule el aire.

Con respecto a los filtros de aire, es importante recordar que pueden alojar bacterias, por ello se recomienda fumigar. Por otra parte, es recomendable la limpieza de los sanitarios con una solución de tres cuartas partes de agua y una de cloro, pero hay que tener cuidado de no utilizar mucho cloro en partes plásticas o en partes metálicas, porque pueden presentar corrosión.

El lavado externo de la unidad, dijeron, debe realizarse cada dos semanas si en el área de resguardo hay mucho polvo o lluvia, ya que podría ocasionar escurrimientos en la pintura difíciles de eliminar posteriormente.

Al concluir la transmisión, Alan Zajari López García invitó a los transportistas a que una vez concluída la contingencia, visiten un taller Scania para hacer una revisión completa de sus unidades.