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Septiembre, clave para ajustar la logística antes de la temporada alta

El cierre de septiembre representa para las empresas una oportunidad para revisar su operación logística y realizar ajustes antes del periodo de mayor actividad comercial del año. Para los negocios que dependen de inventarios, distribución y última milla, los resultados de los primeros nueve meses permiten identificar faltantes, retrasos y problemas de eficiencia antes de que la demanda vuelva a incrementarse.

Ilan Epelbaum, director general de Mail Boxes Etc. México, señaló que la información generada durante el tercer trimestre permite conocer qué productos registraron faltantes, dónde se concentraron los retrasos, cuáles rutas o canales perdieron eficiencia y qué promesas de entrega resultaron más difíciles de cumplir.

“Q3 deja información muy valiosa sobre cómo está funcionando realmente una operación”, explicó el directivo, quien destacó que el objetivo debe ser utilizar esos datos para corregir problemas antes de la temporada alta.

La preparación cobra relevancia ante la cercanía de El Buen Fin 2026, programado del 13 al 17 de noviembre, al que seguirá pocas semanas después la temporada navideña. En este periodo, las empresas deberán convertir los aprendizajes del tercer trimestre en ajustes de inventario, fulfillment, distribución y capacidad de entrega.

Los datos citados de la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales del INEGI muestran, además, diferencias entre segmentos. Previo al cierre del año anterior, los ingresos reales del comercio mayorista aumentaron 2.4% anual y los del minorista 3.3%. Dentro de este último, textiles, bisutería, accesorios de vestir y calzado avanzaron 4.9%, mientras que abarrotes, alimentos, bebidas, hielo y tabaco registraron una variación de -4.2%.

Estas diferencias muestran que la presión de las temporadas comerciales no es homogénea y que la planeación logística debe considerar categoría, canal y ubicación, en lugar de partir únicamente de una expectativa general de mayor demanda.

Para Epelbaum, octubre constituye una “ventana de corrección logística”. “Q3 diagnostica, octubre corrige y el cierre de año pone a prueba la operación”, afirmó. Por ello, las empresas deben aprovechar las semanas previas a noviembre para detectar cuellos de botella y fortalecer una capacidad operativa flexible que les permita responder a los picos de demanda de fin de año.