Tras un año de expansión sin precedentes, la electromovilidad en México entra en una fase de consolidación definitiva. VEMO, la cleantech mexicana referente en movilidad limpia, anunció un ambicioso plan de inversión que supera los 1,500 millones de dólares para los próximos cinco años. El objetivo es claro: transformar el panorama del transporte en México y Latinoamérica, pasando de la adopción temprana a una normalización donde los vehículos eléctricos sean la opción cotidiana en las calles.
Bajo esta estrategia, la compañía proyecta un despliegue masivo de infraestructura para finales de la década. Hacia 2030, VEMO planea operar una red de cerca de 23,000 conectores de recarga (VCN) y haber incorporado aproximadamente 55,000 vehículos eléctricos a su flota. Constantino Rodríguez, Head Comercial de la firma, señaló que el reto actual no es solo expandir el mercado, sino asegurar que este crecimiento sea rentable, escalable y esté respaldado por una planeación regulatoria sólida.
El ecosistema de recarga ya muestra avances históricos. Durante 2025, VEMO inauguró en la Ciudad de México el hub de recarga pública más grande del país, equipado con más de 100 conectores y una capacidad instalada de 6.2 MW. Actualmente, su red ya procesa más de 85,000 sesiones de recarga mensuales en 18 estados, lo que ha permitido mitigar más de 40,000 toneladas de dióxido de carbono, equivalentes al trabajo de casi dos millones de árboles.
Este impulso financiero cuenta con el respaldo de inversionistas globales de alto nivel. Solo en septiembre de 2025, la empresa aseguró 250 millones de dólares en una ronda liderada por Vision Ridge Partners, sumando un total de más de 500 millones de dólares en capital levantado hasta la fecha. Con estas cifras, y en un contexto donde las ventas de autos eléctricos crecieron casi un 40% en el último año según la EMA, VEMO se posiciona como el motor principal para que 2026 sea el año en que el acelerador eléctrico en México no se detenga.




