En un paso más hacia la equidad de género en sectores estratégicos, Coca-Cola FEMSA anunció la segunda edición de su programa “Juntas en la Ruta”, iniciativa enfocada en la formación de mujeres como operadoras de transporte de carga pesada en México, ahora en alianza con Scania.
El programa, pionero en el país, surgió como un esfuerzo conjunto entre la Dirección de Transporte de la compañía, la Asociación de Mujeres Operadoras (AMO) y el CECATI 37. En su primera edición, marcó un precedente al posicionar a Coca-Cola FEMSA como la primera empresa privada del sector en capacitar mujeres para operar unidades de carga pesada.
Durante esa fase inicial, más de mil mujeres mostraron interés en participar. Tras un proceso de selección, diez fueron elegidas, nueve concluyeron su formación y ocho se integraron a la empresa. Actualmente, cinco continúan activas como operadoras de patio en Planta Pilares, lo que valida el impacto y la viabilidad del modelo.
Para esta nueva etapa, la compañía abrirá una convocatoria, con fecha aún por confirmar, para seleccionar a diez nuevas participantes. El programa mantiene su esquema de apoyo integral, que incluye becas, cobertura de colegiaturas, alimentación, exámenes médicos y gestión de licencias, con el objetivo de eliminar barreras de entrada al sector.
“Creemos que el desarrollo del talento es la base para construir una industria más fuerte y una sociedad más equitativa”, señaló Marco Ávila, director de Transporte de Coca-Cola FEMSA México, quien destacó que esta segunda edición busca ampliar las oportunidades para que más mujeres se integren y crezcan en el transporte.
Por su parte, Alejandro Mondragón subrayó que la participación de Scania como socio estratégico permitirá elevar los estándares de formación y seguridad, además de facilitar el acceso a empleo formal para más mujeres.
La iniciativa tiene como objetivos clave la profesionalización del talento, la reducción de la escasez de operadores y el impulso a una cultura laboral más inclusiva. Con ello, “Juntas en la Ruta II” entra en una fase de consolidación que refuerza la diversidad y la inclusión en el autotransporte, al tiempo que contribuye al desarrollo económico y social del país.






