Durante el Foro de Descarbonización del Autotransporte de Pasajeros y Carga, organizado por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), Gabriel Alemán Andrade, gerente de Ingeniería de Volkswagen Truck & Bus México, abordó las diversas tecnologías y combustibles que pueden contribuir a la reducción de emisiones contaminantes en el sector.
Alemán inició su mensaje explicando el concepto de descarbonización, es decir, la reducción progresiva de gases de efecto invernadero hasta alcanzar niveles residuales que puedan ser absorbidos por los ecosistemas. Subrayó que el transporte en México es el segundo mayor generador de estos gases, lo que impone una gran responsabilidad a la industria.
En este contexto, destacó que Volkswagen Truck & Bus trabaja con múltiples tecnologías, incluyendo motores de combustión a diésel y gas natural, vehículos eléctricos y, recientemente, camiones con motor de combustión de hidrógeno en Europa. Cada una de estas opciones tiene ventajas y desventajas, lo que hace necesario evaluar su viabilidad en función de distintos factores.

Uno de los problemas más relevantes en México es la antigüedad del parque vehicular, que en promedio oscila entre 18 y 20 años, utilizando tecnologías Euro 2 y Euro 3, altamente contaminantes. En contraste, la adopción de motores Euro 6 permitiría reducir hasta un 90% las emisiones en comparación con vehículos más antiguos, gracias a una mejor eficiencia en el consumo de combustible y sistemas avanzados de filtrado de partículas.
Alemán también explicó la importancia de considerar la densidad y la eficiencia energética al evaluar tecnologías emergentes. En el caso del hidrógeno, señaló que, aunque su tiempo de recarga es rápido y puede comprimirse hasta 700 bares, actualmente el 98% del hidrógeno en México proviene de fuentes contaminantes, lo que limita su beneficio ambiental.
Por otro lado, resaltó que el vehículo eléctrico es la opción con mayor eficiencia energética, alcanzando hasta el 90% de aprovechamiento de la energía. Además, su costo operativo es significativamente menor, permitiendo recorrer grandes distancias a un costo reducido.

Alemán concluyó que no existe una única solución ideal para la descarbonización del transporte. La mejor opción dependerá de tres factores clave: la disponibilidad tecnológica en la región, la viabilidad económica para cada operación y la infraestructura disponible para garantizar su uso eficiente.
“La decisión está en ustedes”, enfatizó, instando a los actores del sector a evaluar las tecnologías con base en estos criterios para avanzar hacia un transporte más limpio y sustentable.




