La industria automotriz mexicana y el sector público trabajan de la mano para trazar el camino hacia un futuro sostenible. Durante el EV Business Hub México, un foro organizado por el Clúster Automotriz Metropolitano y la Electro Movilidad Asociación en coordinación con la Secretaría de Economía, especialistas coincidieron en la urgencia de acelerar la transformación tecnológica del país. El objetivo principal es consolidar un ecosistema industrial competitivo y fortalecer las cadenas de valor ante la actual reconfiguración global.
Desde la perspectiva institucional, Ismael Ortiz, titular de la Unidad de Inteligencia Económica, destacó que México tiene una oportunidad histórica como principal productor automotriz de América Latina para integrar nuevas tecnologías. Además, reafirmó el compromiso gubernamental de respaldar la meta del sector privado de alcanzar un 50% de ventas de vehículos eléctricos para el año 2030. En este sentido, Rodolfo Osorio, también de la Secretaría de Economía, enfatizó que la estrategia no debe limitarse únicamente a ensamblar vehículos, sino a producir baterías, electrónica avanzada e infraestructura de carga para asegurar que el valor agregado permanezca en territorio nacional.
Por parte del sector corporativo, Elisa Crespo, presidenta ejecutiva del Clúster Automotriz Metropolitano, señaló que la electromovilidad es una realidad que exige redefinir de manera profunda los modelos de negocio. Recordó que la industria automotriz representa cerca del 3.5% del PIB nacional y más del 30% de las exportaciones manufactureras, una posición de liderazgo que debe defenderse activamente en esta era de electrificación. Crespo indicó que la zona metropolitana funciona como un laboratorio natural ideal para innovar y probar estos nuevos esquemas de movilidad eléctrica.
Finalmente, Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación, explicó que la adopción de vehículos eléctricos avanza impulsada cada vez más por una lógica de mercado y el comportamiento del consumidor, dejando de depender exclusivamente de políticas públicas. Prueba de esta realidad son las más de 235 mil unidades que ya han sido colocadas en el país por los miembros de su asociación. El diálogo concluyó que para mantener la competitividad de México, las empresas automotrices deben superar la resistencia al cambio, anticipar inversiones tecnológicas y asegurar el desarrollo de una infraestructura energética robusta.





