El mercado automotriz en México vive una etapa de transición en la que los consumidores muestran decisiones de compra más cautelosas, influenciadas por el entorno geopolítico y por factores prácticos como precio, disponibilidad e infraestructura, de acuerdo con la edición más reciente del EY Mobility Consumer Index 2025.
El estudio indica que 65% de los encuestados planea adquirir un vehículo en los próximos 24 meses. Sin embargo, las preferencias muestran un cambio relevante: 60% prioriza vehículos con motor de combustión interna, mientras que la intención de compra de híbridos y eléctricos bajó a 23%, frente al 32% reportado en 2024, aunque su adopción mantiene una tendencia de crecimiento gradual en el largo plazo.
Según EY, el entorno internacional también impacta las decisiones locales. Cuatro de cada diez compradores potenciales de vehículos eléctricos están retrasando o reconsiderando su adquisición debido a tensiones geopolíticas que han provocado reducción de producción, cuellos de botella logísticos y aranceles. A ello se suma la falta de infraestructura: 34% señala escasez de cargadores públicos y 32% de carga doméstica. Entre quienes usan la red pública, 43% reporta largos tiempos de espera y bloqueo frecuente de estaciones, mientras que 37% tiene dificultades para ubicar puntos disponibles.
A pesar de estos frenos, existen factores que siguen impulsando a los eléctricos, como el cuidado al medio ambiente, mencionado por 44% de los encuestados, el costo del combustible con 38% y el bajo mantenimiento con 36%.
En cuanto a marcas, las de Asia Pacífico, excluyendo China, mantienen una preferencia de 83%, mientras que las marcas chinas crecieron a 17%, seis puntos más que en 2024, impulsadas por precios competitivos y equipamiento digital. Las marcas estadounidenses, en cambio, bajaron a 61% de preferencia.
El proceso de compra también evoluciona hacia un modelo mixto. Aunque 44% de los consumidores aún prefiere cerrar la compra de forma presencial en concesionarios, frente al 65% del año anterior, los canales en línea crecieron de 17% a 28%. Además, 28% opta por combinar investigación digital con experiencia física antes de decidir.
Para el consumidor actual, las prioridades tecnológicas se centran en navegación con 57%, seguridad con 55% y mantenimiento con 33%. Sobre conducción autónoma, 62% se siente cómodo solo hasta el Nivel 2, mientras que los principales temores son el riesgo de accidentes y fallas tecnológicas, ambos con 54%.
EY concluye que para acelerar la transición hacia nuevas formas de movilidad será clave ofrecer soluciones accesibles, confiables y alineadas con expectativas reales, en un contexto donde la rentabilidad y la seguridad pesan más que la adopción acelerada de tecnología.




