Durante la presentación del libro Industria Automotriz en México: Historia de la producción, distribución y exportación de vehículos, en la Cámara de Diputados, Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), destacó la necesidad urgente de reorientar las políticas públicas hacia el fortalecimiento del mercado interno.
Señaló que, aunque México ha consolidado un perfil exportador de alta calidad, es momento de apostar también por la satisfacción de la demanda nacional, con vehículos más asequibles que respondan a las necesidades de un sector más amplio de la población.
Como ejemplo, Rosales hizo referencia a Brasil, un país que ha sabido impulsar su mercado interno con una producción de medio millón de unidades en el primer trimestre de 2025, casi equivalente a sus ventas locales. En contraste, México produjo más de 973 mil vehículos en el mismo periodo, de los cuales exportó el 80%.

A pesar de que las ventas nacionales mostraron buenos resultados, estas apenas superaron las 370 mil unidades, lo que demuestra la gran diferencia en la orientación del mercado. Subrayó que mientras Brasil destina casi el 80% de su producción al consumo interno, México mantiene una fuerte dependencia de las exportaciones, principalmente hacia Estados Unidos.
Rosales insistió en que para potenciar el consumo interno es esencial establecer reglas claras y brindar incentivos tanto a la compra como a la producción local de vehículos.
Reconoció el papel del Congreso y agradeció el respaldo de legisladores como Miguel Ángel Salim Allen, destacando la necesidad de revisar temas fiscales como la deducción topada desde 2008 para la adquisición de vehículos nuevos, que permanece en 175 mil pesos, cuando debería estar en 450 mil pesos con base en la actualización. Esta medida, sugirió, podría integrarse al Plan México que impulsa la presidenta Claudia Sheinbaum, como parte de una transformación hacia lo hecho en México.
Asimismo, expresó su respaldo a las negociaciones que encabeza la mandataria nacional respecto a los aranceles anunciados por Estados Unidos, reconociendo también su intención de involucrar a instituciones públicas de financiamiento en programas que apoyen la renovación del transporte público, incluidos subsidios fiscales y esquemas de chatarrización.

Finalmente, hizo un llamado directo a la presidenta Sheinbaum para poner fin a la regularización del contrabando automotriz, que ya ha permitido incorporar más de tres millones de unidades extranjeras al parque vehicular nacional. Estas unidades, señaló, afectan tanto la seguridad vial como el medio ambiente y entorpecen la renovación ordenada del parque vehicular.




