Fundación Traxión inició en Mérida la Ruta 20 de su programa En Ruta por la Educación, iniciativa que busca reducir el rezago educativo en comunidades de todo el país mediante aulas móviles equipadas con tecnología y conectividad. El arranque fue realizado en el Parque Eulogio Rosado.
La Ruta 20 operará durante un año en 16 localidades estratégicas de Mérida y Valladolid. La selección de estas ciudades responde a su ubicación como centros regionales que permiten extender el alcance del programa hacia poblaciones cercanas con altos índices de rezago educativo. De acuerdo con cifras oficiales, en Yucatán, más de 103 mil personas no concluyeron la educación básica y la pandemia de Covid-19 provocó el abandono escolar de al menos 30 mil estudiantes.
El aula móvil asignada al estado cuenta con 17 computadoras, pantallas, impresoras, internet inalámbrico y aire acondicionado. Con estas instalaciones se busca crear condiciones dignas de aprendizaje para jóvenes y adultos que no pudieron concluir la primaria o secundaria. Además de alfabetización y certificación de estudios básicos, el programa vinculará la capacitación académica con la Secretaría de Economía y Trabajo de Yucatán, con el fin de facilitar la inserción laboral de los participantes.
“Detrás de cada número hay una historia, un joven que busca mejores oportunidades, una madre que inspira a su familia al concluir la secundaria, un abuelo que demuestra que nunca es tarde para aprender. Cada certificado es mucho más que un papel, es dignidad, confianza, es una nueva oportunidad de vida”, señaló Alejandra Méndez, directora de la fundación.
Desde su creación en 2020, Fundación Traxión ha buscado institucionalizar y profesionalizar la labor filantrópica del grupo empresarial. En Ruta por la Educación se ha convertido en su programa más visible al recorrer 11 estados, visitar más de 200 comunidades y entregar más de 16 mil certificados de estudios básicos. La iniciativa ha beneficiado a más de 70 mil personas en cinco años de operación, en colaboración estrecha con el INEA, encargado del componente académico y de la certificación oficial.





