La reducción del impacto ambiental del transporte se ha convertido en una prioridad para la industria automotriz, y los neumáticos juegan un papel determinante en este objetivo. Continental avanza en el desarrollo de neumáticos con menor resistencia a la rodadura, una característica que permite disminuir el consumo de energía y las emisiones de CO? sin comprometer la seguridad ni el desempeño del vehículo.
La resistencia a la rodadura es la fuerza que se genera por la deformación y fricción del neumático al rodar. En vehículos con motor de combustión, los neumáticos pueden representar entre el 20 y el 30% del consumo de combustible, mientras que en los vehículos eléctricos una menor resistencia se traduce directamente en mayor autonomía. Por ello, este factor se ha vuelto clave ante el aumento de los precios del combustible, la expansión de la movilidad eléctrica y la creciente preocupación ambiental.
“Reducir la resistencia a la rodadura es uno de nuestros principales objetivos de desarrollo. Cuanta menos energía necesita un vehículo para desplazarse, mayor distancia puede recorrer. El reto es lograr el equilibrio ideal entre eficiencia y seguridad”, explicó el Dr. Christian Strübel, experto de Continental en resistencia a la rodadura en neumáticos para automóviles.
El desafío técnico radica en que la fricción, necesaria para el agarre, es fundamental para el frenado y la estabilidad, especialmente si se considera que el área de contacto de cada neumático con el pavimento es apenas del tamaño de una tarjeta postal. Para resolver esta ecuación, Continental ha apostado por materiales avanzados, compuestos de hule innovadores y diseños optimizados de banda de rodamiento.
Como resultado de estos desarrollos, durante la última década la compañía ha logrado reducir en promedio un 15% la resistencia a la rodadura de su portafolio de neumáticos para automóviles. Entre los ejemplos más recientes se encuentran los modelos EcoContact 7 y EcoContact 7 S, lanzados en 2025, ambos con calificación “A” de la Unión Europea en eficiencia energética.
La importancia de estos avances es creciente si se considera que el transporte es uno de los mayores generadores de emisiones de gases de efecto invernadero. En la Unión Europea, las emisiones de CO? del tránsito carretero aumentaron 24% entre 1990 y 2022, según Eurostat. En este contexto, regulaciones como el etiquetado europeo de neumáticos buscan impulsar soluciones más eficientes y transparentes para los consumidores.
Un ejemplo de esta evolución es el VanContact A/S Eco, desarrollado para vehículos comerciales y flotillas, que obtiene la máxima calificación europea en resistencia a la rodadura, frenado en mojado y ruido externo. Este tipo de neumáticos responde a las nuevas exigencias de eficiencia operativa y compatibilidad con vehículos eléctricos.
Actualmente, 18 de los 20 fabricantes de vehículos eléctricos con mayor volumen de producción equipan sus modelos con neumáticos Continental, reflejando la relevancia de la baja resistencia a la rodadura como un elemento clave para avanzar hacia una movilidad más eficiente y con menor impacto ambiental.






