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Analizan impacto y consecuencias de la pandemia en la cadena de suministro

Ante la crisis que ha representado la pandemia del COVID-19, las cadenas de suministro a nivel global se han visto afectadas y han tenido que rediseñar sus estrategias y formas de operación, además de que deben preparase para cuando haya pasado la cuarentena y comiencen a regularizarse las operaciones.

El impacto de esta crisis, así como algunos elementos para preparar las cadenas de suministro para la era “Post COVID-19”, fue el tema que Luis Masse Torres presentó en el webinar “Impacto en la logística por el COVID-19 y cómo mitigar los riesgos en la cadena de suministro”, patrocinado por Reed Exhibitions Transport & Logistics.

Masse Torres, asesor, consultor y capacitador en Cadena de Suministro, Logística y Comercio Exterior, con más de 30 años de experiencia, detalló cómo la pandemia del COVID-19 ha impactado, tanto en el aspecto de salud, como en el ámbito social, económico y logístico; además de que identificó los puntos importantes para afrontar tal crisis.

El escenario

El especialista hizo una recapitulación de lo que ha pasado desde que inició el problema del coronavirus, en noviembre del año pasado, cuando se declaró la alerta sanitaria en Wuhan, China; recordó que el virus se propagó en la población China y de ahí pasó a Irán, uno de los focos de contagio más importantes.

Posteriormente el virus llegó a Europa impactando a España e Italia, provocando incluso el cierre de las fronteras de Milán; siguieron en Alemania, Francia y el Reino Unido. Después de llegar a Estados Unidos se extiende a Centroamérica y poco desués a México. Todo dio inicio con una crisis sanitaria.

De ésta, se pasa a la crisis social, que involucra el confinamiento para evitar un mayor contagio, lo que obliga a cambiar los hábitos de vida y de consumo de las personas y, con ello, a alterar también las cadenas de suministro.

Los cambios llevaron a la población a una crisis económica, al respecto, el directivo comentó: “La estamos viendo y escuchando en todos los medios: la reducción de la producción y del consumo mundial, en primer lugar la gente empezó a quedarse en sus casas, nos dimos cuenta que muchos países estábamos dependiendo de muchos insumos, desde materias primas, simples productos semi terminados, partes, componentes, etcétera”.

Al detenerse las cadenas productivas por la cuarentena, empezó lo que el especialista llama una ola que derivó en afectación al consumo y a los negocios: “Los insumos estratégicos están en pausa y eso está provocando que, tanto el consumo como la producción, que son los dos factores fundamentales de la globalización, estén detenidos”.

El “tsunami” logístico por venir

Con tal escenario, Luis Masse Torres pasó a describir los problemas que afrontan y afrontarán las cadenas de suministro en este que denominó “tsunami” logístico; explicó que todas las cadenas de suministro de materias primas, partes, componentes, materiales, insumos de producción, maquinaria, equipo y refacciones están detenidas o han desacelerado su ritmo normal.

Pero también se ha desacelerado el consumo y así continuará hasta que la gente no tenga la certeza de si va a seguir teniendo empleo, si verán reducidos sus sueldos i si podrán pagar sus deudas; ante lo cual las empresas tendrán que ir moviendo la demanda, los inventarios y la distribución de acuerdo con los cambios en la demanda.

“Posteriormente -continuó- vamos a tener que ver qué pasa con los incumplimientos de los contratos o las coberturas de seguros y cómo los contratos de suministro se pueden ver afectados por esta situación; si está cubierta o no una situación como ésta, si está cubierta en los contratos y se puede considerar como causa de fuerza mayor o no, si está dentro de las cláusulas de seguros”.

¿Qué hacer?                         

Para el experto en logística, desde el punto de vista de cadenas de suministro globales, “ya tenemos el tsunami prácticamente enfrente, ya lo estamos viendo venir”, de tal forma que, cuando los países levanten sus cuarentenas y la población empiece a recuperar de algún modo su normalidad, seguramente van a empezar a los requerimientos urgentes.

Las empresas comenzarán a solicitar productos con urgencia para que no les gane la competencia, para cumplir con los contratos y para poner a funcionar las fábricas, “entonces habrá requerimientos de demanda acelerada, o sea, tiempo de entrega muy corto y en grandes volúmenes y esto será un reto realmente importante para los proveedores de servicios logísticos”.

Por otro lado, ante la situación financiera complicada, las empresas no van a tener dinero para pagar en corto plazo y ya tuvieron que haber pagado impuestos y salarios sin ingresos; así, para resolver el problema de liquidez las empresas tendrán que llegar a un buen fin, tanto con proveedores como con clientes.

Adicionalmente, puede existir una escasez de transporte derivado de la demanda acelerada, ante lo cual Masse Torres advirtió: “Puede existir aquí una situación de crisis en el transporte si no trabajamos adecuadamente; otro tema importante que compone este “tsunami” logístico son los cambios en los hábitos de consumo, tenemos que saber cómo la población, cómo nuestros clientes van a comportarse después de que pase la cuarentena en México”.

“Lo que tenemos que hacer ahora son planes de emergencia y de contingencias y manejar una adecuada administración de riesgos”. Se trata de mitigar las consecuencias y, para ello, explicó que es necesario contemplar escenarios futuros, al mismo tiempo que se está viendo el presente y el recuento de los daños; para ver cómo afectó y está afectando la crisis, hay que considerar qué cambios hubo en el comportamiento de la demanda, cómo les afectó a los clientes y a los proveedores, si la empresa sigue teniendo la misma capacidad de transportar mercancías y evaluar las posiciones estratégicas del mercado.

En el aspecto logístico, Masse Torres sugirió evaluar si los objetivos estratégicos siguen siendo válidos: “Lo primero que tengo que hacer es crear una cadena de suministro, resiliente, flexible y adaptable”, para lo anterior hay que establecer un centro de comando o torre de control logístico, en la que se trate de hacer equipo con las áreas comerciales, de ventas, de mercadotecnia e investigación de mercados para saber cómo ven el escenario futuro de los mercados.

También habrá que monitorear los tres flujos esenciales de la empresa: Bienes y servicios, información y recursos monetarios. “Aquí la información es clave”, estableció el especialista. “Entre más información verídica y útil tengamos y que nos permita tomar decisiones, vamos a poder actuar mejor durante esta esta situación”.

Y un tema importante que destacó Masse Torres es que, a pesar de la crisis y de la reducción de productos, hay que vigilar y controlar el cumplimiento de la normatividad, así como la ética para evitar corrupciones y malas prácticas comerciales.

El directivo propone establecer un comité de crisis y contención de riesgos logísticos, que contemple la demanda, compras, control de la producción, almacén, transporte, distribución y comercio exterior. 

“Revisar el estado de nuestros socios estratégicos, igualmente estar cerca tanto de nuestros clientes estratégicos como de nuestros proveedores estratégicos; nuestros clientes estratégicos son aquellos que nos van a ayudar a mantenernos en pie y los proveedores mediante la entrega y el abasto oportuno para que sigamos operando; entonces, tenemos que estar muy cerca de nuestros socios estratégicos”, insistió.

“Y ya que haya pasado todo esto, viene una etapa de renovación, ya que pase todo esto habrá que revisar el modelo de negocios, nuestros modelos de ventas y de compras”, incluso los procesos administrativos y productivos.

“Tenemos que revisar el modo del negocio, también tenemos que revisar los hábitos de consumo si éstos cambiaron y si eso nos está afectando de alguna manera; si se van a buscar más créditos, si se van a cambiar las formas de pago para ver más interacción de los bancos”.

“Considero que lo que podemos hacer ahora es, primero no caer en el pánico, lo peor que podemos hacer es caer en pánico, bajar la cortina, sacar inventarios, hacer cosas de las que después podamos arrepentirnos; lo primero es establecer una medida de contención, crear esos comités de crisis, torres de control, centro de comando, como le quieran llamar y que estén representadas todas las áreas de la empresa y administración”, insistió el directivo.”

Algo muy importante, y lo reiteró, es vigilar el cumplimiento y la ética empresarial; aquí tenemos que reforzar políticas y procedimientos, tenemos que revisar el código de conducta, tenemos que revisar y hacer auditorías aleatorias de procesos, adecuar los procesos a la nueva realidad”, concluyó Luis Masse Torres.